Se acabó lo que se daba por estos lares. Gracias a todos por el aguante. Para seguir desvariando en la internés, elegí otro servicio, mezcla de todo y astonishing por lo simple. Nos vemos en http://omdm.tumblr.com/.
Gracias Mario por atenderme el kiosquito cuando empecé a descuidarlo. El poder está vigente, y podés seguir posteando. Un abrazo a todos y no dejen de hacer dedo, mirar al cielo, confiar en la gente. Y como dicen mis amigos, no se olviden de lo importante: sean felices!
¿Hitchhiking? 2009 | Cdelu - Montevideo
Es tiempo de contar el último viaje, y de paso reavivar este blag, que ya está ausente segun GReader :-D Por el paso de tiempo, y porque estoy cansado de contar tantas veces lo mismo, voy a omitir algunos detalles.
Advertencia para Pako

El destino se lo debo a dos personas. El primero en pensar en Uruguay fue Calu, que propuso viajar a Montevideo los días que había entre Navidad y Año Nuevo. El viaje en esos días quedó descartado porque yo tenía que trabajar hasta el 30 de diciembre. El destino final me lo recomendó, el 30 de diciembre precisamente, Santiago. "A vos que te gusta acampar, te va a gustar Fortaleza. Está a tres kilómetros de Punta del Diablo y podés irte a pie por la playa. Mirá...". Y me mostró en GMaps y en la Wikipedia el lugar en cuestión.
Esa misma tarde ya había quorum. Manuela y Calu ya estaban de acuerdo. Y Marcelo ya había aclarado que no tenía mucho problema por el destino, así que también se sumó.
Como en casi todos los viajes, preparar todo lo que necesitabamos y dejar las mochilas armadas fue algo que procrastinamos hasta el último día. Aunque de todas maneras, gracias a las checklists cada vez más perfectas que lleva Calu (y mis ni cerca tan perfectas), esto no fue una tarea difícil.
Cdelu - Montevideo
El viaje comenzó temprano, y como no se debe iniciar un viaje a dedo. En colectivo.

Tomamos un cole a Colón cerca de las 7 de la mañana. La idea era llegar temprano cerca de la frontera y ahorrarnos el tiempo que podíamos perder en la RN 14. Una vez en Colón, caminamos unas cuadras hacia el puente internacional, y sin siquiera hacer señas, el conductor de una camioneta nos ofreció acercarnos hasta la garita de Gendarmería Argentina. Después de eso, y a unos metros de donde nos bajamos, un taxista uruguayo frenó (y previa aclaración de que eramos viajeros a dedo y no pasajeros dispuestos a pagar el pasaje), nos acercó hasta la aduana.
Como ya se nos está haciendo costumbre en las aduanas para salir del país, nos hicieron desarmar las mochilas por completo, y perder el taxi. Caminamos hasta la ruta, después hasta el cruce de dos rutas, después hasta un puente, después más allá, y un poco más allá. Habrán sido unos 10 kilómetros aproximadamente. Y a hacer dedo...
Elegimos un lugar a la salida de una estación de servicio, donde esperabamos tener suerte con quienes salían. Pero para decirlo en pocas palabras, en dos días no nos levantó nadie. Yeap. Nadie. Por ser los primeros días, y como teníamos las pilas recién puestas, lo pasamos bien: asadito, camping bajo unos árboles, mates con yerba uruguaya y demás...
Pero el segundo día ya empezamos a hablar de tomar un colectivo hasta la próxima ciudad, a ver si cambiaba el tipo de tránsito y mejoraba nuestra suerte. Así fue como nos subimos a un colectivo con la idea de ir hasta Young o Trinidad. Por chamuyo de unos y lastima de otros, conseguimos que nos llevaran hasta Montevideo a los cuatro por poco más del costo de un pasaje completo. Era negocio. Pero seguíamos viajando en colectivo. Hasta el momento, no sumabamos ni 10 km. de recorrido auténticamente a dedo.


Una vez en Montevideo, paseamos un poco por la ciudad. Lo que hayan hecho Calu y Marcelo lo tendrá que contar Calu. Manu y yo por nuestra parte, queriamos ir a la playa (de mar o de río, o de lo que sea). Así que nos fuimos hasta la rambla y en un lugar donde se podía bajar a la arena, bajamos, dejamos la mochila y descansamos observando el sol ponerse, en apariencia, sobre el mar. Después, tratamos de contactarnos con gente de Couchsurfing a ver si nos podían alojar por esa noche, pero como no tuvimos suerte, después de pasear un rato más, nos tomamos otro colectivo hasta Atlántida, donde llegamos de noche y acampamos clandestinamente en una plantación de eucaliptos.
Continuará...
Una selección de las fotos del viaje la pueden ver en este album de Picasaweb.
Advertencia para Pako
Esa misma tarde ya había quorum. Manuela y Calu ya estaban de acuerdo. Y Marcelo ya había aclarado que no tenía mucho problema por el destino, así que también se sumó.
Como en casi todos los viajes, preparar todo lo que necesitabamos y dejar las mochilas armadas fue algo que procrastinamos hasta el último día. Aunque de todas maneras, gracias a las checklists cada vez más perfectas que lleva Calu (y mis ni cerca tan perfectas), esto no fue una tarea difícil.
Cdelu - Montevideo
El viaje comenzó temprano, y como no se debe iniciar un viaje a dedo. En colectivo.
Como ya se nos está haciendo costumbre en las aduanas para salir del país, nos hicieron desarmar las mochilas por completo, y perder el taxi. Caminamos hasta la ruta, después hasta el cruce de dos rutas, después hasta un puente, después más allá, y un poco más allá. Habrán sido unos 10 kilómetros aproximadamente. Y a hacer dedo...
Elegimos un lugar a la salida de una estación de servicio, donde esperabamos tener suerte con quienes salían. Pero para decirlo en pocas palabras, en dos días no nos levantó nadie. Yeap. Nadie. Por ser los primeros días, y como teníamos las pilas recién puestas, lo pasamos bien: asadito, camping bajo unos árboles, mates con yerba uruguaya y demás...
Pero el segundo día ya empezamos a hablar de tomar un colectivo hasta la próxima ciudad, a ver si cambiaba el tipo de tránsito y mejoraba nuestra suerte. Así fue como nos subimos a un colectivo con la idea de ir hasta Young o Trinidad. Por chamuyo de unos y lastima de otros, conseguimos que nos llevaran hasta Montevideo a los cuatro por poco más del costo de un pasaje completo. Era negocio. Pero seguíamos viajando en colectivo. Hasta el momento, no sumabamos ni 10 km. de recorrido auténticamente a dedo.
Continuará...
Una selección de las fotos del viaje la pueden ver en este album de Picasaweb.
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